| 05 Julio 2010
Estamos en una época donde las competencias son cada vez más reñidas, donde el deseo de superación juvenil va de la mano con las nuevas tendencias que son el fruto de un mundo globalizado y que de por si exige de una mayor preparación.
Partiendo de esta realidad, sabemos que es preciso realizar e implementar políticas en materia de juventud más radicales, que estén acordes con los nuevos tiempos, tiempos en que la demanda Juvenil de participar en los procesos de toma de decisiones va experimentando un leve pero sostenido crecimiento, y conjunto al crecimiento de esa población, es preciso enfocar los esfuerzos en ese tenor.
Es necesario crear las plataformas de apoyo, que sirvan de sustento a los jóvenes que cursan sus estudios en los niveles cuales fuesen, espacios que sean promotores de una mayor integración en la vida social productiva del municipio y quizás del país. Una vez creados estos escenarios es de vital importancia ejecutar programas que procuren crear pensamientos críticos de nuestra realidad y los cambios que ésta ha ido manifestando en los últimos años.
Como joven, muchas veces me hecho la pregunta, ¿la sociedad nos ha dado el espacio que merecemos?, si tomamos como referencia la historia podemos encontrar a grandes líderes que revolucionaron sus épocas, y que en el caso nuestro podría citar a los patricios Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, Ramón Matías Mella, Hermanas Mirabal. Estas personas en tiempos hostiles plasmaron sus huellas en el curso de
Los datos sobre la participación ciudadana reflejan una doble realidad: por un lado, la carencia de una cultura participativa. Ésta una de las mayores debilidades de nuestro sistema democrático (Bajos índices de participación social y política por parte de la masa Joven); y por otro lado, la desafección hacia las formas tradicionales de participación sitúan a la participación cada vez más fuera del sistema (Participación Social “Bases para una política de Juventud” Consejo de Juventud España 2005.).
Habrá de suponer que fruto de esa carencia de liderazgo de relevo y falta de participación de la población joven en los procesos de toma de decisiones se hace difícil lograr una reintegración de esa población en los procesos que de cierta forma le competen.
Es preciso redefinir el horizonte en materia de inclusión social, se hace necesario de que se creen unas políticas de carácter local inclusivas que marquen el camino a seguir y que con la misma los gobiernos locales asuman sus compromisos según lo estipula
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